Galicia urge en Bruselas fondos europeos contra sequía e incendios y critica a Moncloa.
El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha instado en Bruselas a la Unión Europea a establecer financiación específica para combatir la sequía y los incendios forestales, señalando a su vez el retraso del Gobierno central en esta materia.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, ha viajado a Bruselas para presentar una reclamación formal ante la Unión Europea. El objetivo principal de su gestión es obtener financiación específica y diferenciada que permita a la comunidad autónoma afrontar de manera más eficaz los desafíos recurrentes de la sequía y los incendios forestales. Esta iniciativa busca asegurar recursos que se adapten a la realidad climática y geográfica de Galicia.
La petición de Rueda se centra en la necesidad de establecer mecanismos financieros europeos diseñados para la prevención, mitigación y recuperación ante fenómenos meteorológicos extremos que impactan gravemente en el territorio gallego. La región ha sido históricamente vulnerable a periodos de escasez hídrica y a la virulencia de los incendios, eventos que exigen una respuesta coordinada y sostenida más allá de los fondos generales.
Durante su estancia en la capital europea, el presidente gallego no solo ha planteado la demanda a las instituciones comunitarias, sino que también ha aprovechado para criticar públicamente el "retraso" atribuido al Gobierno central, Moncloa, en la gestión y provisión de apoyo ante estas problemáticas. Esta crítica subraya una percepción de falta de agilidad o recursos adecuados por parte del ejecutivo nacional para abordar las necesidades urgentes de Galicia.
La implementación de fondos europeos específicos para la sequía y los incendios en Galicia podría significar un avance significativo en la capacidad de la región para proteger su patrimonio natural, rural y urbano. Estos recursos permitirían fortalecer las infraestructuras de gestión del agua, mejorar los sistemas de alerta temprana y desplegar planes de reforestación y restauración ecológica adaptados a la realidad post-incendio, contribuyendo a la resiliencia del territorio.


